Concilio de Clermont. Francia. 27 de noviembre de 1095
![]() |
| Concilio de Clermont. Ilustración de estilo gótico tardío, extraída del Livre des passages d'Outre-mer (hacia 1490), Conservado en la BNF |
El papa Urbano II estaba haciendo todo lo normal para ser un concilio: que si decretos contra el matrimonio de clérigos, que si decretos contra no se que obispo por simonía (compra de cargos espirituales por ejemplo), que si hay que excomulgar al rey de Francia por adulterio, vamos, lo normal para cualquier concilio que se precie. Pero hubo algo más, algo que cambió la Historia y que ha hecho escribir ríos de tinta. Algo que ha fascinado a mucha gente desde entonces...
Se convocó a todo el pueblo para anunciarles algo sensacional y como todos no cabían en la Catedral, se montó el trono papal en una plataforma a las fueras de la ciudad , extramuros; y allí ante una muchedumbre curiosa e interesada, el Papa soltó la gran noticia: La Cruzada. Y se armó el lío, vaya que si se armó. No se sabe si es que el Papa hablaba muy bien o la gente esa mañana había tomado demasiado cognac (por supuesto francés) con el desayuno, pero el caso es que todos empezaron a gritar "Dios lo Quiere" y a rezar a voz en grito (y yo me supongo que más de un grupo a temblar previendo lo que se les venía encima, los judíos por ejemplo, que sabían que cada vez que había fervor religioso por parte de los cristianos había que decir aquello de sálvese quien pueda). El dibujo de arriba corresponde al papa Urbano.%5B1%5D.jpg)
Así es como nos cuentan las crónicas que fue el inicio de las Cruzadas. Evidentemente esta idea no se le ocurrió al Papa la mañana del 27 de noviembre por iluminación divina (no dudo que la hubiese tenido antes). Previamente había recibido una llamada de auxilio del emperador Alejo I Comneno (imagen de la izquierda) que estaba agobiado por los selyúcidas (o lo que es lo mismo, bizantinos agobiados por turcos).
Y venga, vamos a ser muy mal pensados, porque dice el dicho "piensa mal y acertarás". ¿Realmente les importaba lo que pasaba en la Europa Oriental para armar el follón de las Cruzadas?. Pues no, claro que no. Pero es que Europa Occidental estaba llena de macarras peleones (macarra: hortera, vulgar, chulo). Me explico: los nobles medievales tenían varios hijos, el mayor lo heredaba todo, otro que iba para el clero, las mujeres que servían para casarlas y como moneda de cambio (pues eso, para casarlas) y los otros hijos que ni heredaban ni iban para el clero y que se dedicaban a guerrear por ahí y a montar pelea dentro del territorio europeo para desesperación de campesinos y demás nobles. Algunos obtenían ayuda de sus hermanos mayores que si habían heredado y a los que les gustaba mucho la marcha porque al fin y al cabo eran caballeros y su función era pelear. Pero claro, tanta testosterona junta pues pasa lo que pasa: que si te invado, violo a tu familia, saqueo las tierras, que si que aburrimiento tengo hoy en el cuerpo voy a ver si quemo algún judío que hoy violar no me apetece, vamos lo normal para jóvenes sin oficio ni beneficio un domingo por la tarde.
Así que el Papa aprovechando por un lado que se había puesto muy peligroso ir a peregrinar a Jerusalén , que el bizantino (pobre, no sabía lo que hacía) estaba pidiendo ayuda desesperado y por último, que Urbano II estaba harto de tanta testosterona junta corriendo por Europa.... ea pues, las Cruzadas, y el problema de los bandarras (macarras) para otros. Además así de paso haciendo algo por Cristo y la cristiandad. Y a conquistar Jerusalén, ciudad sagrada para todo el mundo.
Y se lió parda, porque se apuntó todo el mundo, menos los que quería Urbano II que se apuntaran, es decir, los señores seculares importantes (normal, ya me los puedo imaginar "haciendo pereza", que si menudo calor hace por esos lares, que si mi partida de cartas como las voy a dejar, que si además con lo tranquilo que se va a quedar todo ahora que estos jovenzuelos se van...). Aún así el llamamiento fue un éxito ya que además si te apuntabas a las Cruzadas pues te perdonaban los pecados y mientras te ibas pues la Iglesia te cuidaba tus bienes. Se nombró como jefe al Obispo de Puy, Ademaro de Montiel, y tras este nombramiento se empezaron a animar algunos príncipes, como el conde Raimundo de Tolosa. (Era importante la presencia de los grandes nobles porque así tenía como más fuerza el asunto y seguro que iba a impresionar más a los enemigos).
Y hala, todos a coserse la cruz en la ropa y a marchar a Jerusalen.
Ana Comnena, hija del emperador Alejo, nos describe así lo que ella vio:
Se produjo entonces un movimiento tal de hombres y mujeres, que no se recuerda haber visto jamás nada semejante: las gentes más sencillas se veían impelidas por el deseo de venerar el Sepulcro del Señor y de visitar Santos Lugares...Esos hombres tenían tanto ardor e ímpetu, que abarrotaron todos los caminos; una muchedumbre sin armas más numerosa que los granos de arena y que las estrellas acompañaban a los soldados celtas portando palmas y cruces sobre sus hombros: mujeres, niños y hombres que dejaban su país. Al verlos, se dirían ríos que confluían de todas partes....la nación de los celtas es inciertamente muy ardiente y fogosa; una vez que ha tomado impulso no se la puede parar.
No se vosotros, pero yo ante esto, hubiese tomado mis trastos y me hubiese ido muy lejos. Que miedo por Dios. De todas forma lo que más me interesa de este texto es que habla de las mujeres , porque sí señores y señoras, a las Cruzadas fueron muchas mujeres, muchísimas, pero como la Historia ha sido escrita por los vencedores y por hombres, pues como que a veces se han olvidado del pequeño detalle de hablar de las féminas. Así que la semana que viene voy a centrarme en ellas.
Si os gusta el tema os recomiendo un libro fabuloso. Os dejo el enlace: http://www.hislibris.com/historia-de-las-cruzadas-steven-runciman/. Os va a encantar.
Doy las gracias a la gente de Estados Unidos, Bélgica, Holanda, Israel, Grecia y por supuesto España que se que me leen. Y doy las gracias a mis amigas Marieta y Rosana que son mis ángeles de la guarda y me ayudan, la una intentando que mi blog lo lea más gente y la otra dándome avisos con las faltas de ortografía. Lo dicho, la semana que viene más.
